Entrada destacada

Conexión Divina

Edad Golden; "Edad Dorada"   una Iniciación Espiritual, la conexión Divina. La Iniciación espiritual, es "la conexión con lo...

LA REENCARNACIÓN

"La Reencarnación, tras la muerte comienza  una nueva vida", la continuidad de la existencia.


LA MUERTE

"Mas del fruto del árbol de la Ciencia (o del conocimiento) del bien y del mal, no comerás: porque seguro si comeres de él morirás". (GÉNESIS, 2).

Es la primera mención de la muerte, en el texto que dejó Moisés. Dios advirtió que la muerte vendría si se comía el fruto del árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Primeramente, en La Biblia y en las Metafísicas, "comer" es el símbolo de "pensar". Es decir, cuando se viene se apropia la comida, se masca, se traga y se asimila. Lo mismo ocurre cuando se piensa en la forma que describe al principio de este librito: se recibe una idea (comida), se piensa en ella determinadamente (se masca), pasa al Subconsciente (se traga) y se vuelve parte del individuo (se asimila).

El "fruto" de este proceso no se debe comer. En el proceso digestivo, sólo a los niños muy pequeños se les ocurre comer el excremento. El fruto del proceso mental es la manifestación exterior, o sea, las circunstancias y las experiencias producidas por las imágenes que tenemos en el Subconsciente. Esto es el fruto.

El "árbol del conocimiento del bien y del mal" no es un árbol que existe en alguna parte; es una figura
simbólica que describe exactamente el proceso mental y las leyes que lo gobiernan.

Al tener nosotros el conocimiento de las leyes de la Creación expuestas ya en los capítulos anteriores, somos el "árbol" que produce el fruto de ese conocimiento. Se nos advierte en el texto de Moisés, que no "comamos" el fruto que producimos, o sea que no vayamos a juzgar por lo que vemos producido en el exterior. Que no vayamos a formar conceptos erróneos basados ​​en lo que vemos suceder, porque lo que sucede no es sino el fruto de un conocimiento interior nuestro, bien sea un conocimiento (concepto) basado en el Bien, o un conocimiento (concepto) basado en el Mal. De nuevo, que no formemos una opinión basada en lo que vemos, pues esto sería "comer el fruto". Consultemos con el Ser Divino y El, la Verdad, nos dirigirá siempre en línea recta.

Todo esto, explicado por Kant, por ejemplo, es inteligible para todo el que no sea altamente erudito, y aun a los eruditos se les escapa la clave porque están pictóricos de imágenes basadas en conocimientos intelectuales. El conocimiento intelectual es un tirano que no permite el paso, ni permite levantar cabeza a las ideas espirituales. En La Biblia llaman a la idea espiritual "un niño", porque es pura y no conoce la malicia. El que está lleno de erudición considera esto "cosas de niños".


El último eslabón de la cadena que comienza con el primer pensamiento errado es la muerte. Imagínate una cuerda con un nudo. Imagínate que la cuerda que está a la derecha del nudo es ya el final del rollo; por lo tanto se ha aflojado y anchado; imagínate que a la izquierda del nudo, la cuerda continúa hasta no vérsele el fin. Imagínate una hormiga parada en el centro del nudo, viendo hacia donde se dirige. Al fin se decide por la cuerda de la derecha, porque ve que es más ancha y más cómoda; a llegar a la punta caerá en el espacio. Si atina a decidirse por la cuerda de la izquierda, a pesar de ser ésta más angosta, se amoldará pronto y continuará firme y segura para siempre. Este es el cuadro de lo que sucede cuando se elige entre pensar negativamente o pensar positivamente. El camino negativo parece cómodo y termina pronto. El camino positivo es "la puerta pequeña y el camino angosto que ¡leva a la vida; pocos hay quienes lo encuentran ".

El pecado original es la decisión que se hizo en el nudo; la muerte es inevitable en el camino negativo. Es un resultado natural de esa vía, pero nada nos impide devolvernos; no tenemos que morir, nosotros lo resolvemos. Jesús dijo que la muerte sería el último enemigo que venceríamos; lo prometió.

Los grandes avanzados no mueren, sólo trascienden; Moisés trascendió. Elias trascendió; Jesús no murió. LAS ESCRITURAS SAGRADAS no dicen que murió, dicen que "entregó el espíritu", que en léxico metafísico significa algo muy diferente. Equivale a proyectar el cuerpo astral (el alma) fuera del cuerpo físico.

En las operaciones quirúrgicas, los médicos llenan el cuerpo físico con éter o cloroformo u otras sustancias de la misma consistencia del cuerpo astral. Este se desaloja porque las sustancias análogas ya no le dejan espacio en el cuerpo. Hay centenares, tal vez miles de casos, en que las personas operadas dicen que "estando dormido me vi parado junto a mi cuerpo y he visto todo el proceso de la operación".

El cuerpo astral está sujeto al cuerpo físico por medio de un hilo de la misma sustancia astral; al separarse el cuerpo astral de cuerpo físico, continúan conectadas por este hilo que es elástico, pudiendo extenderse a grandes distancias. La Biblia lo llama "el cordón plateado" porque tiene un color grisáceo algo luminoso. A medida que el enfermo operado elimina la sustancia que lo ha puesto inconsciente, el cuerpo astral va ocupando el cuerpo físico otra vez.

El cuerpo astral es el que siente y está consciente; cuando sale del cuerpo físico, éste deja de sentir y de
estar consciente. Cuando el ser humano muere, es que el cordón se ha partido. Se separan los dos cuerpos y el astral sigue viviendo.

Cuando Jesús exclamó en la cruz: "Eloi! Eloi! lamina sabacthani", proyectó su cuerpo astral y no sintió ya nada más. Aparentaba estar muerto o en un profundo desvanecimiento. Su cuerpo astral se reunió con su cuerpo físico después que estaba en el mausoleo facilitado por José Arimatea y cuando las mujeres de Jerusalén fueron a buscar el cuerpo de Jesús, un personaje que la iglesia llama "un ángel" les hizo la observación: "¿Y por qué lo buscáis entre los muertos? Buscadlo entre los vivos". ¡Más claro no se puede decir que estaba vivo! Después trascendió; pero para la adulteración hecha en los documentos, convenía poner que había "resucitado", ¡como si un ser de tan altísima frecuencia vibratoria pudiera jamás morir!

A medida que limpies tu Subconsciencia de la imágenes negativas, se van transformando las células de tu cuerpo, volviéndose positivas, y te va como quien dice "devolviendo" hacia la meta de la vida. Cuando hayas terminado de aprender la lección que te corresponde aprender en esta vida que estás viviendo, no morirás en el sentido actual de la palabra. Pasarás al otro plano sin incomodidades, sin haber tenido una enfermedad; simplemente te irás una noche en medio del sueño.

En los "Santos" de la Iglesia Católica, se tiene que admirar la voluntad de perfección que los movía; pero ignorantes de la "Ciencia del Bien y del Mal" se impusieron torturas espantosas, que eran no solamente innecesarias sino que constituían una ofensa imperdonable al cuerpo, el cual no es otra cosa que el Templo del Ser Divino y como tal estamos obligados a cuidarlo y atenderlo.

El grado extremo de fuerza negativa que representan los azotes y torturas voluntarias, producen un estado tal de acidez, que el pobre cuerpo no puede soportarlo y rompe en llagas. Por ese motivo fue que tantos "Santos" murieron llagados o en el último estado de la tuberculosis. Y a eso llamaban "servir a Dios".

Mientras mayor número de personas aprenda las leyes de la Creación, se irán disolviendo las masas obscuras de error que penetran el planeta; se irán acabando las imágenes falsas en el Subconsciente, reconstruyéndose la célula humana y disminuyendo el número de personas que mueren. Será el último enemigo a vencer. Ya comenzó el regreso hacia el camino de la vida; parece ser que en próximo milenio se conocerá universalmente La Verdad.

Einstein adujo que cuando la célula humana se transforme en energía eléctrica, los hombres conocerán cada uno su propia ecuación y podrán desintegrar y reintegrar sus cuerpos a voluntad.

Por lo pronto, cuando el Ser se desprenda de su cuerpo físico en lo que llaman "la muerte" y entre a vivir en el plano que sigue, lo que más le sorprenderá será constatar que todo lo que piense se le manifestará frente a sus ojos instantáneamente; pues no habiendo materia inerte que retarde el proceso, el objeto o la condición aparecerá simultáneamente, al pensarlo. Esto le causará una confusión que podría ser caótica, llevándolo a creer que en verdad está en el "Purgatorio" y hasta en el "Infierno", pues el terror le agravará la condición. Pero siempre lo estarán esperando familiares y amigos para guiarlo y explicarle las condiciones del Plano.


LA REENCARNACIÓN

"¿Y por qué no recordamos nada de lo que fuimos en vidas anteriores?", preguntan siempre los estudiantes de la Verdad. ¡Qué bueno que es así! ¡Qué grande es el Amor de Dios y sus Leyes sabias!

Primeramente si yo te preguntara ahora: ¿Qué hiciste tú el martes pasado? A menos que esa fuera una fecha muy marcada para ti, me contestarías: "No recuerdo, tendría que recapacitar". Y perderías el tiempo recapacitando algo tan inútil, superfluo y tan poco provechoso como es traer el pasado al presente. ¿Qué ganarías con revivir esos días pasados? Nada, y probablemente revivirías algo desagradable, porque siempre hay algo desagradable en el pasado.

Tú has sido criminal, preso, mujer de la vida, esclavo, etc. Si pudieras rememorar esas épocas muertas volverías a sentir todo lo desgraciado que fuiste. Si lograras recordar la época en que fuiste reina o rey, pasarías muy malos ratos atestiguando las injusticias y las torpezas que cometiste; tu alma de hoy no podría soportarlo. Te voy a decir lo que se siente cuando se regresa la mente a un pasado tan remoto. Es como si tú acabado de bañar, empolvar y empapar de agua de colonia, te obligaran a meterte en un barrito de inmundicias, en el cual no le pudieras mover para sacar la cabeza y respirar. Si alguna de tus vidas pasadas fue muy espléndida y regalada, al volver a tu estado presente le sentirías muy mal, muy inconforme si notaras que esta vida es inferior a aquella en ventajas materiales.

La Vida es una escuela y cada vida es un grado más adelantado que el último. Si una vida es plena y la que le sigue es pobre, es porque se desperdició algo o se dejó de aprovechar y hay que rehacerlo de nuevo.

El Amor de Dios no conoce el "Infierno". Nadie se condena eternamente; todo tiene perdón. Todos tenemos una nueva oportunidad "y hasta setenta veces siete", como lo dijo Jesús.

El "Karma " es la ley de Causa y Efecto; la casualidad no existe; todo tiene una causa, toda causa tiene un efecto. Hay Karma bueno y Karma malo, ya los conoces; es la deuda que contraemos por el mal y el "cobro" por el Bien.


El Ser Divino es Señor del Karma. En él no existe Karma, ¿Entonces, es posible borrar un Karma malo? Sí, mirando al Ser Divino; acostumbrándonos a habitar su morada. El Salmo 91 lo dice. Además, al adquirir el ser humano lo que se llama "la conciencia espiritual", que es el estar pendiente de cumplir las leyes que he expuesto ya, no se está bajo las leyes materiales, se está "bajo la Gracia". Se tiene el derecho de invocar las leyes superiores, muchos de los efectos kármicos son disueltos automáticamente por efecto de que el individuo eleva a menudo su pensamiento. El mismo no se da cuenta de su privilegio, sino cuando compara lo que le ocurre a otros y que le es evitado a él; en ese momento se asombra y se le ocurre que él está protegido por una Presencia invisible.

Las reencarnaciones cesan cuando el individuo ha desarrollado el amor por todos sin distinción. Cuando ya sabe colocarse en el lugar de otro y comprender el motivo que lo impele actuar como actúa. Cuando siente que no tiene nada que perdonar porque lo que quiera que le hayan hecho es simplemente reacción natural de un plano inferior de evolución. Ese individuo ya no tiene nada que aprender y no tiene que regresar a este plano.

La Meta es el Amor. Los que han sido enemigos en una vida, a menudo nacen madre e hijo, o hermanos, en la próxima vida para obligarlos a amarse. La Naturaleza siempre busca unir por medio del Amor. Curar y reformar por el Amor.